Producimos vegetales de hoja verde durante todo el año mediante un sistema hidropónico de alta eficiencia. Al cultivar sin suelo, las plantas reciben agua y nutrientes de forma precisa, lo que acelera su desarrollo hasta un 50% y reduce el consumo de agua en aproximadamente un 80% en comparación con la agricultura tradicional. Además, nuestros invernaderos protegen los cultivos de las condiciones climáticas externas, garantizando una producción constante, uniforme y de alta calidad.
Nuestro Enfoque
Cultivo Hidropónico de Alta Eficiencia
Adaptación climática inteligente
Nuestros invernaderos automatizados están diseñados para adaptarse a las exigentes condiciones climáticas de la Patagonia. Gracias al control de variables como temperatura, ventilación y riego, mantenemos un ambiente de cultivo óptimo durante todo el año, asegurando una producción local, continua, homogénea y de alta calidad.
Calidad superior y logística sostenible
Entregamos nuestros productos en envases retornables diseñados para reducir la generación de residuos y fomentar una logística sostenible. Además, distribuimos las plantas vivas, conservando su frescura, sabor y textura por mucho más tiempo que las hortalizas cosechadas de forma tradicional.
¿QUÉ ES LA HIDROPONIA?
La hidroponía es un sistema de cultivo en el que las plantas crecen sin suelo. En lugar de obtener los nutrientes de la tierra, sus raíces se desarrollan en una solución de agua enriquecida con todos los minerales esenciales para un crecimiento saludable. Este método permite un control preciso de la nutrición, optimiza el uso de los recursos y mejora la productividad, logrando cultivos más rápidos, eficientes y sostenibles durante todo el año.
¿POR QUÉ HIDROPONIA?
- Sin pesticidas: cultivamos sin utilizar pesticidas ni herbicidas.
- 80% menos de agua: optimizamos el uso del recurso hídrico mediante sistemas de recirculación.
- Cultivo protegido: las plantas crecen en un ambiente controlado, aisladas de las inclemencias del clima y con menor exposición a plagas.
- Mayor productividad: aprovechamos al máximo la superficie disponible para producir más en menos espacio.
- Sabor y frescura superiores: cosechamos plantas vivas que conservan mejor su aroma, textura y calidad.
- Crecimiento más rápido: gracias al aporte preciso de agua y nutrientes, los cultivos pueden desarrollarse hasta un 50% más rápido que en la agricultura tradicional.